Embriología – Concepto, Historia, Terminología e Importancia

La embriología es la rama de las ciencias biológicas que se dedica al estudio del desarrollo del embrión, desde el momento de la fecundación hasta el nacimiento. En la embriología convergen muchas otras ciencias y disciplinas, principalmente la genética, la biología celular, anatomía e histología. La palabra embriología procede del léxico griego y se forma a partir del prefijo en- (dentro), la palabra brio (retoño) y el término logos (estudio), así, en sentido estrictamente etimológico, embriología significaría “el estudio de lo que retoña adentro”, es decir, del embrión.

El desarrollo del embrión inicia con la fecundación, que en animales de reproducción sexual no es más que el encuentro de la célula reproductiva masculina (espermatozoide) con la femenina (ovocito), para permitir la fusión de los gametos y la creación del cigoto, la estructura a partir de la cual se forma el embrión y que contiene una combinación del material genético de ambos progenitores.

Una vez están preformados todos los elementos que componen al organismo, éste deja de denominarse embrión para pasar a llamarse feto y esta definición permanece hasta el momento en que éste logra nacer vivo. Esos son los límites del estudio de la embriología, dentro de los cuales se incluyen todos los procesos morfológicos y evolutivos que tienen lugar entre la concepción y el momento en el que el nuevo ser está desarrollado por completo y está preparado para sobrevivir fuera del claustro materno.

Del tronco de la embriología emanan dos grandes ramas, la anatomía del desarrollo y la teratología. La anatomía del desarrollo se inclina hacia el estudio de las modificaciones que experimentan las células, tejidos, órganos y el cuerpo en general, desde su creación a partir de dos células germinales hasta que alcanza la adultez. Por su parte, la teratología (del grieto teratos, monstruo), trata del desarrolló anómalo del organismo, del origen y la consecuencia de los defectos congénitos. La teratología está en íntimo contacto con la genética y el estudio de los factores epigenéticos que pueden causar alteración del organismo durante su desarrollo embriológico.

Historia de la Embriología

    En la época antigua, cerca del año 3000 a. C., los egipcios describieron métodos para la incubación de los huevos de aves, pero sus teorías sobre la reproducción humana le atribuían este fenómeno al dios Atón (dios del sol), a quien consideraban creador del germen de la mujer y de la semilla del hombre. Así mismo, creían que el alma entraba al cuerpo del recién nacido al momento del parto y a través de la placenta. No obstante, los primeros escritos sobre la embriología los realizaron los eruditos griegos, entre éstos, el célebre Hipócrates (aprox. 460-377 a. C.), quien realizó un estudio comparativo entre la naturaleza de la reproducción humana y la de las aves.

Por su parte, Aristóteles (aprox. 384-322 a. C.), considerado por muchos autores como el padre fundador de la embriología, concibió la idea de que el embrión se formaba a partir de una masa informe que describió como “una semilla no del todo elaborada con un alma nutritiva y todas las regiones corporales”. Aristóteles pensaba que el embrión surgía a partir de la sangre menstrual, a través de un proceso de activación por parte del semen masculino. Finalmente, Claudio Galeno (aprox. 130-201 a. C.), escribió un libro titulado Sobre la Formación del Feto, en el que describe el desarrollo y nutrición del feto, así como las estructuras que hoy se conocen como amnios y placenta.

En la Edad Media fue muy poco el progreso de la embriología. Uno de los pocos hechos destacados al respecto durante esta época se encuentra en el Corán (siglo VII d. C.), libro sagrado de los musulmanes, donde se expresa que los seres humanos son producto de una mezcla de secreciones masculinas y femeninas y que se forman a partir de una nufa (pequeña gota) que luego se convierte en una semilla. Posteriormente, se compara al embrión primitivo con una sanguijuela y se dice que éste al inicio de su desarrollo se asemeja a una “sustancia mascada”.

Es en el Renacimiento cuando vuelven a aparecer avances significativos para la embriología. En esta época, Leonardo da Vinci (1452-1519) efectúa dibujos muy precisos sobre la disección de úteros gestantes que contenían fetos e introdujo el método cuantitativo en la embriología al efectuar mediciones del crecimiento prenatal.

A pesar de esto, muchos autores señalan que la revolución embrionaria empieza tras la publicación de la obra De Generatione Animalium, de William Harvey, en 1651. Harvey examinó embriones de pollo y realizó observaciones muy originales, además estudió el desarrollo de embriones en distintas etapas y, al no poder observar los períodos iniciales, concluyó que el embrión era secretado por el útero. Fue en 1672 cuando Regnier de Graaf concluyó que el útero no podría producir los embriones, sino que éstos debían proceder de los órganos a los que él denominó ovarios.

Disciplinas relacionadas a la Embriología

    En la embriología convergen ramas de distintas ciencias, son importantes las influencias que tiene sobre ésta la genética, la biología celular y molecular, la anatomía y la histología. Asimismo, la embriología aporta sus conocimientos a distintas disciplinas de la ciencia médica, entre las cuales se encuentran:

  • Genética

    La relación entre la genética y la embriología es de reciprocidad. Mientras la genética ofrece sus conocimientos como base para explicar el desarrollo embrionario, la embriología aporta sus hallazgos a la genética para demostrar clínicamente las consecuencias de la expresión, correcta o errónea, de los genes.

  • Obstetricia

    La embriología llena el vacío existente entre el enfoque clínico de la atención y cuidado previo al embarazo y la obstetricia, perinatología y pediatría. Así, la embriología clínica relaciona, por ejemplo, los efectos que tienen las alteraciones preexistentes y aquellas que ocurren durante el embarazo sobre el desarrollo del embrión, las cuales condicionarán a su vez el desarrollo fetal, área de trabajo de la obstetricia.

  • Medicina Forense

    El conocimiento del desarrollo embrionario en general permite determinar cuestiones médico-legales de interés forense, como por ejemplo, el diagnóstico de uso de elementos que pudiesen causar abortos, malformaciones que hagan al feto incompatible con la vida y la determinación de la edad gestacional de un feto abortado.

Estas son las disciplinas con las que la embriología podría tener un vínculo más íntimo, sin embargo, difícilmente se hablará de un área de la medicina que no tenga relación en mayor o menor medida con la embriología, ya que las particularidades en el desarrollo embrionario son las que caracterizan las diferencias existentes entre una persona y otra, y no hay área de la medicina que pueda ignorar estas diferencias. En este sentido, podría decirse que la embriología, por ser uno de los pilares fundamentales de la medicina, tiene relación con cada una de sus ramas, desde la neurología hasta la traumatología.

Terminología Embriológica

Existen términos de uso habitual en la embriología y cuya comprensión ayuda a entender mejor la orientación y el campo de estudio de esta ciencia. Entre los más importantes se encuentran:

  • Ovocito: del latín ovum, huevo. Es la célula germinal femenina, la cual se produce en los ovarios. Esta célula pasa por distintos procesos de maduración desde la formación embrionaria del aparato reproductor femenino, cuando alcanza su máximo nivel de maduración se denomina ovocito secundario u ovocito maduro. La mujer expulsa uno durante cada período menstrual.
  • Espermatozoide: del griego sperma, semilla. Es la célula germinal masculina y se produce en los testículos. Al igual que el ovocito, esta célula también pasa por diversos procesos evolutivos antes de alcanzar su madurez (cuando recibe el nombre de espermatozoide), no obstante, en el hombre estos fenómenos de maduración no ocurren sino hasta el inicio de la pubertad. El hombre expulsa millones con cada eyaculación, aunque sólo uno es el que logra fecundar al ovocito.
  • Cigoto: es el nombre que recibe la célula que se forma a partir de la unión de la célula germinal masculina y femenina (espermatozoide y ovocito maduro), en otras palabras, es el resultado de la fecundación y el comienzo de un nuevo ser viviente.
  • Segmentación: son las divisiones celulares mitóticas del cigoto, las cuales originan a las primeras células embrionarias, los blastómeros.
  • Mórula: del latín morus, mora. Es una masa producto de la segmentación, la cual está compuesta por entre 12 y 32 blastómeros aproximadamente.
  • Blastocisto: del griego blastos, germen, y kystis, vesícula. Es el nombre con el que se conoce a la mórula que pasó de la trompa de Falopio (sitio donde ocurre la fecundación) hasta la cavidad uterina. Este recorrido le toma entre 2 y 3 días a la mórula, luego de esto, aparece en la mórula una cavidad que progresivamente se llena de líquido (cavidad blastocística), en medio de la cual se halla una masa celular conocida como embrioblasto, a partir de la cual se forma el embión.
  • Implantación: es el proceso mediante el cual el blastocisto se adhiere al endometrio (capa más interna del útero) para alojarse en su interior. Este fenómeno tiene lugar luego de aproximadamente 6 días. Al período de tiempo entre la fecundación y la implantación se le conoce como período preimplantación.
  • Gástrula: del griego gaster, estómago. Tras su implantación, el blastocisto inicia una serie de procedimientos que condicionan su conversión a lo que se conoce como una gástrula. Durante la gastrulación, proceso que ocurre en la tercera semana posterior a la fecundación, el embrioblasto se convierte en un disco triestratificado (disco trilaminar). Será a partir de estas tres capas germinales (ectodermo, mesodermo y endodermo) que se diferencien y formen los distintos órganos y tejidos del embrión.
  • Embrión: es el nombre que recibe el organismo en su forma más primitiva, durante los primeros estados de su desarrollo. El período embrionario abarca los primeros 56 días del desarrollo (8 semanas), después de este tiempo ya están presentes los esbozos de todas las estructuras fundamentales que compondrán al nuevo ser, lo cual da inicio al período fetal.
  • Feto: es el nombre que recibe el ser humano en desarrollo una vez están formados los esbozos de todas las estructuras que lo componen. El período fetal inicia inmediatamente al terminar el período embrionario, es decir, el día 57 del desarrollo, y no termina sino hasta que el feto sale completamente del útero materno. Durante esta etapa ocurre la diferenciación y crecimiento de los órganos y tejidos que se formaron en la fase de embrión.
  • Aborto: es la interrupción permanente del desarrollo del fruto de la concepción y la expulsión del mismo fuera del claustro materno. También puede definirse como aborto la expulsión de un feto antes de que adquiera el nivel de desarrollo suficiente para ser capaz de vivir fuera del útero (antes de las 20 semanas).

Importancia de la Embriología

La verdadera importancia de la embriología radica en lo que muchos científicos modernos han descrito como “embriología aplicada”. Gran parte de la obstetricia actual se fundamenta en esta práctica, en el conocimiento de los hitos del desarrollo embriológico para el monitoreo adecuado del embarazo y reconocimiento precoz de alteraciones en el mismo. Esto permite el tratamiento preventivo de diversas patologías congénitas (como por ejemplo, el consumo de ácido fólico para prevenir defectos neurológicos) así como el diagnóstico precoz de muchas otras, lo cual aumenta las posibilidades del obstetra de aplicar un tratamiento efectivo que logre minimizar e, incluso, evitar consecuencias irreversibles sobre el recién nacido.

La investigación embriológica (en conjunto con la genética) ha ayudado a esclarecer el origen de muchas enfermedades y la consecuencia de otras sobre el feto o embrión, como por ejemplo, la relación entre el síndrome de Guillain-Barré en la madre y la microcefalia en el feto. En conclusión, la embriología tiene la importancia de ser un pilar fundamental de la medicina moderna, estando a la par de otras ramas como la fisiología, fisiopatología, anatomía e histología.

Preguntas relacionadas

¿Cuál es el campo de estudio de la embriología?

La embriología se encarga del estudio del desarrollo prenatal de los seres vivos. Mayormente encuentra su campo en seres humanos, no obstante, sus conocimientos pueden aplicarse a todas las especies del reino animal. De hecho, en la época antigua y hasta después del renacimiento, solía compararse el desarrollo embrionario humano con el de las aves, llegando a darse grandes aportes a la ciencia de la época a través de la observación del desarrollo en embriones de animales y aves en distintas etapas.

¿Cómo influye la embriología a las ramas de la ciencia médica?

Es prácticamente imposible hablar de una rama de la medicina que no requiera de los estudios de la embriología. Estos conocimientos son necesarios, por ejemplo, para comprender las patologías asociadas a malformaciones congénitas o las consecuencias de éstas. De igual forma, la embriología permite a cualquier especialidad de la medicina conocer los procedimientos fisiológicos necesarios para el correcto desarrollo del ser humano, así como también los elementos que pueden alterar éstos, teniendo un papel de vital importancia en la medicina preventiva.

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